viernes, 19 de agosto de 2011

RESPUESTA DE LA IGLESIA PRIMITIVA ANTE LAS FALSAS DOCTRINAS

LAS FALSAS DOCTRINAS Y LA RESPUESTA DE LA IGLESIA.


Y manifiestas son las obras de la carne, que son: … enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías… acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas 5:19-21 

Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre ustedes falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. 2 Pedro 2:1 

Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo. Judas 4 

Todos esos mandatos no contradicen ni anulan los antiguos, como andan vociferando los marcionitas; sino que los amplían y perfeccionan, como él dijo: “Si su justicia no fuese mejor que la de los escribas y fariseos, no entrarán en el reino de los cielos” ¿Qué significaba mejor? En primer lugar, no creer sólo en el Padre, sino también en el Hijo que ya se había manifestado: pues éste es el que conduce al ser humano a la comunión y unidad con Dios. En segundo lugar, no sólo decir, sino actuar, pues ellos decían y no hacían, y no sólo abstenerse de obrar mal, sino también de desearlo. Ireneo (180 d.C.) 

Pero si no se hizo carne sino apariencia de carne, entonces no era verdadera su obra. ¡No! Lo que parecía, eso era: el Dios del hombre recapitulaba en sí su antigua creación, para matar por cierto el pecado, dejar vacía la muerte y dar vida al hombre. Por eso “sus obras son verdaderas.” Ireneo (180 d.C.)


Cuando nosotros atacamos (a los herejes) con la tradición que la iglesia registrada a partir de los apóstoles por la sucesión de los presbíteros, ellos se disponen contra la tradición… Y terminan por no estar de acuerdo ni con la tradición ni con las Escrituras. Ireneo (180 d.C.) 

Para todos aquellos que quieran ver la verdad, la tradición de los apóstoles ha sido manifestada al mundo en toda la iglesia, y podemos enumerar a aquellos que en la iglesia han sido constituidos obispos y sucesores de los apóstoles hasta nosotros, los cuales ni enseñaron ni conocieron las cosas que los grupos heréticos deliran. Ireneo (180 d.C.) 

Acerca de la teoría de quienes opinan cosas contrarias al Padre nada dice la Escritura, ni en forma abierta, ni con sus palabras, ni en forma notoria. Los mismos herejes dan testimonio de ello, cuando afirman que el Salvador las enseñó en secreto, no a todos sino a algunos discípulos capaces de entenderlo, y de interpretar su significado por medio de argumentos, enigmas y parábolas. Llegan incluso a decir que uno es el Dios del que se predica, y otro el Padre al que se refieren las parábolas y enigmas. Ireneo (180 d.C.) 

Los herejes nos presentan la cuestión de si Adán fue creado perfecto o imperfecto. Porque si lo fue imperfecto, ¿cómo puede ser imperfecta la obra de un Dios perfecto, y más aún tratándose del hombre? Pero si era perfecto, ¿cómo traspasó el mandato? Nuestra respuesta es que no fue creado perfecto en su constitución, pero si dispuesto para recibir la perfección. Hay cierta diferencia entre tener capacidad para la virtud y poseerla. Dios quiere que nos salvemos por nosotros mismos, pues ésta es la naturaleza del alma, la de poder moverse por sí misma… todos, como he dicho, están hechos para alcanzar la virtud. Lo que sucede es que unos se entregan más, y otros menos al aprendizaje y a la práctica de la misma. Clemente de Alejandría (195 d.C.) 

Está claro que estas herejías nacieron más tarde y son innovaciones y desfiguraciones de la antigua y verdadera iglesia, así como las que surgieron en tiempos todavía posteriores a ellas. Y creo que resulta evidente después de lo dicho, que la verdadera iglesia es una, la realmente primitiva. Clemente de Alejandría (195 d.C.) 

Volvamos a nuestra discusión acerca del principio de que lo más originario es lo verdadero, y lo posterior es lo falso. Tertuliano (197 d.C.) 

Yo digo que el evangelio mío es el correcto. Marción [un maestro gnóstico principal] dice que el suyo es el correcto. Yo digo que el evangelio de Marción se ha adulterado. El dice que el mío se ha adulterado. Bueno, ¿cómo podemos resolver esta disputa, excepto por el fundamento de tiempo? Según este fundamento, la autoridad la tiene el que tiene la posición más antigua. Esto se basa en la verdad elemental que la adulteración está con aquel cuya doctrina se originó más recientemente. Ya que el error es la falsificación de la verdad, la verdad tenía que existir antes que el error. Tertuliano (197 d.C.) 

Ninguna enseñanza podrá ser recibida como apostólica, excepto las que son proclamadas en las iglesias fundadas por los apóstoles. Tertuliano (197 d.C.) 

Si son herejes, no pueden ser cristianos, ya que no han recibido de Cristo lo que ellos se han escogido por propia elección al admitir el nombre de herejes. No siendo cristianos, no tienen derecho alguno sobre los escritos cristianos. Con razón se les ha de decir: ¿Quiénes son? ¿Cuándo llegaron, y de dónde? ¿Qué hacen en mi terreno, no siendo de los míos? ¿Con qué derecho, Marción cortas leña en mi bosque? ¿Con qué permiso, Valentín, desvías el agua de mis fuentes? ¿Con qué poderes, Apeles, mueves mis mojones?... Esta posesión es mía; posesión antigua y anterior a ustedes. Tengo unos orígenes firmes, desde los mismos fundadores de la doctrina. Tertuliano (197 d.C.) 

Nosotros refutamos a aquellos que piensan que el Padre de nuestro señor Jesucristo es un Dios distinto a Aquel que entregó la ley a Moisés y envió a los profetas. Orígenes (225 d.C.) 

El Hijo se vistió de carne para dominar los deseos de la carne, enseñándonos que el pecado no fue resultado de la necesidad, sino del propósito y de la voluntad del hombre. Lactancio (304 d.C.) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario