jueves, 8 de septiembre de 2011

POSESIÓN DEMONIACA

Actividades y posesión de demonios

 

Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó. Mateo 4:24 

Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Hechos 16:16 

Consideramos de interés para todos los hombres que no se les impida aprender esta doctrina, sino que se les exhorte a ella, porque lo que no lograron las leyes humanas, ya lo hubiera realizado el Verbo divino si los malvados demonios no hubieran esparcido muchas e impías calumnias, tomando por aliada a la pasión que habita en cada uno, mala para todo, y multiforme por naturaleza: con esos crímenes nada tenemos que ver nosotros (de la falsa acusación que los cristianos comían carne humana). Justino Mártir (160 d.C.) 

Los demonios luchan esforzadamente para convertirlos en esclavos y ministros suyos, y bien por visiones en sueños, o bien por mágicos encantos, conquistan a todos aquellos que no se preocupan de su salvación. Justino Mártir (160 d.C.) 


Porque ninguna otra cosa pretenden los demonios, por ninguna otra luchan, sino por apartar a los hombres de Dios creador y de su primogénito Jesucristo. Justino Mártir (160 d.C.) 

Los herejes no son capaces de dar la vista a los ciegos, ni el oído a los sordos, ni expulsar a todos los demonios, sino sólo a aquellos que a ellos mismos se les meten, si es verdad lo que dicen. Ireneo (180 d.C.)


El oficio del demonio es hacer caer al hombre: bien se le conoció el intento de su malicia en la ruina del primer hombre. Ejecutan en los cuerpos enfermedades y calamitosos accidentes: en las almas pasiones repentinas, y excesos extraordinarios y violentos. Para invadir alma y cuerpo mucho les ayuda la sutileza y tenuidad. Mucho puede la valentía de los espíritus: son fuerzas casi irresistibles; tan disimuladamente ofenden, que parece más insensible el modo secreto de dañar que la espiritualidad de su naturaleza… Con el mismo secreto y con el mismo vicio apestan los entendimientos humanos, enfureciéndolos con locas lascivias, con desatinados furores, con crueles torpezas, con errores varios, de los cuales el principal y que más encarga a sus servidores, cercándoles y cegándoles la razón, es que se les sirva con viandas de olor y sangre ofrecidas a los ídolos: y el plato más regalado y más cuidadosamente apetecido es apartar a los hombres con engañosos encantos del conocimiento de la divinidad verdadera. Tertuliano (197 d.C.) 

En la curación de las enfermedades, (los demonios) son llanamente beneficiosos. Primero dañan, y después dan el remedio, nuevo o contrario, y entonces se entiende que curan cuando dejan de dañar. ¿Cómo diré las fuerzas, las trazas, las artes que tienen los demonios para ingeniar encantos engañosos? Tertuliano (197 d.C.) 

A más de esto los magos, con la potestad del demonio invocada y asistente, hacen que aparezcan fantasmas, que las almas de los difuntos respondan, que los niños hablen y adivinen; si con los círculos engañan los ojos con tal apariencia, soñando representan prodigios; si hacen que hablen las cabras y que adivinen las mesas; si esto hace el demonio por negociación de un mago, ¿qué hará por su interés obrando con toda su voluntad y su fuerza? Tertuliano (197 d.C.) 

Asimismo, los magos no sólo conocen a los demonios, sino que incluso por medio de ellos hacen todos los prodigios con los que se divierten; bajo su inspiración e influjo realizan sus imposturas de hacer que aparezca lo que no es y que desaparezca lo que es. Hostanes, el primero de esos magos… ha proclamado que los demonios son seres terrenales, errantes y enemigos del género humano. 
Marco Minucio Félix (200 d.C.) 


Así es como los demonios hacen caer a las almas desde lo alto del cielo y las apartan del Dios verdadero para conducirlas a las cosas materiales; perturban la vida, inquietan los sueños; introduciéndose ocultamente en los cuerpos como espíritus sutiles, provocan enfermedades y aterrorizan la mente. Marco Minucio Félix (200 d.C.) 

Nuestras oraciones derrotan a todos los demonios que provocan la guerra. Esos demonios también hacen que las personas violen sus juramentos y alteren la paz. Orígenes (225 d.C.) 


BENDICIONES

1 comentario:

  1. LA ACTIVIDAD DEMONIACA CADA VEZ ES MAYOR, PORQUE SABE EL ENEMIGO QUE LE QUEDA POCO TIEMPO. LOS CRISTIANOS DE HOY EN DIA, TIENEN EL DEBER DE COMBATIR A TODA ACCION SATANICA. TENEMOS AL MAYOR CON NOSOTROS.QUIEN CONTRA NOSOTROS!!

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